Alfredo Quiroz es artista visual paraguayo nacido en 1974, es autodidacta en gran medida y comenzó su trayectoria artística en 2009, partiendo de la pintura para luego explorar lo gráfico, audiovisual e instalaciones. Su formación en medicina, con especialización en hematología y trasplante de médula ósea (Universidad Católica de Asunción, 2000), ha influido significativamente en su obra. La paleta de sus primeras pinturas fue inspirada por los colorantes usados en análisis sanguíneos, como los tintes Wright y May-Grünwald Giemsa, integrando su experiencia médica en su enfoque artístico.
Además, en 2016, Quiroz aplicó sus conocimientos en hematología para identificar a víctimas de la dictadura de Alfredo Stroessner mediante un estudio genético en Paraguay, lo que influyó en la creación de su obra “ADN Mitocondrial”, que aborda la memoria y las trazas humanas desde una perspectiva poética.
Su obra, caracterizada por atmósferas graves y ominosas, se centra en temas de pérdida y memoria, y utiliza una paleta predominantemente fría. Quiroz trabaja con figuras simbólicas sobre fondos sencillos y, en sus series gráficas, a menudo emplea la monocromía para crear efectos claustrofóbicos. También experimenta con el collage y las imágenes fragmentarias para explorar la construcción de la realidad.
Ha realizado exposiciones individuales y colectivas en Paraguay, Francia, Alemania, y otros países. Quiroz ha sido galardonado con el Premio Henri Matisse (2014) y otros reconocimientos, además de haber realizado residencias artísticas en Barcelona y París. Su obra forma parte de colecciones públicas y privadas en Paraguay, Estados Unidos y otras regiones.